Todo grupo se forja en el tiempo con proezas, alegrías y dolores por eso nuestro invitado del mes de Abril, es sin lugar a dudas el hombre que sacudió el curso, en nuestro alegre crecer, entre pelota de fútbol, pacos y ladrones el color de la vida y del crecimiento, se vio bruscamente ensombrecido, y es que uno de los nuestros, se veía enfrentado a lo que para nosotros en ese tiempo, fue algo terrible, hablar de enfermedad era complicado, pero hablar de operación eran palabras mayores, ahora si agregamos que esa operación sería al corazón ya estábamos frente a un tema que nos sobrepasaba, el tema era grave y de verdad a nuestras tempranas edades fue un cuadro que nos marcó, nos enfrento a todos al sufrimiento, el dolor y porque no decirlo al debate ente la vida y muerte.
Corría 1967, cuando nuestro principal futbolista, lejos el mejor pelotero de la clase, el verdadero crack del curso, sucumbía ante esta cosa inexplicable para nosotros llamada enfermedad, el muchacho, el compañero nos dejó un día para someterse al desafío de su vida. No recuerdo la fecha ni el momento con exactitud, en que partió, pero si recuerdo el vacío que provocó, paso mucho tiempo, un mes, dos meses, no recuerdo con exactitud, pero sí paso mucho tiempo, por eso cuando regresó, recuperado, fue un alivió, una alegría enorme, la familia estaba nuevamente reunida, Dios, nos había regresado, a nuestro querido Enrique.
Enrique Soto Núñez, nació en Valparaíso un 20 de Marzo de 1954, hincha de Colo Colo y aún en la actualidad puede mostrar sus dotes de gran futbolista el cariño que despertó en el curso no fue menor, es quizás por eso que nadie se atrevió a lastimarle llamándolo Soto, no, el fue, y será siempre nuestro Sotito, quizás una demostración masiva de cariño y respeto a quien a tan corta edad nos enseño que pese a su delgada figura había logrado derrotar a ese monstruo llamado enfermedad, producto de nuestras cortas edades, no nos preocupamos de su recuperación, lo más importante, es que la pichanga, recuperaba su goleador el crack estaba de vueltas, la pelota nuevamente volvía a rodar en alegría.
Corría 1967, cuando nuestro principal futbolista, lejos el mejor pelotero de la clase, el verdadero crack del curso, sucumbía ante esta cosa inexplicable para nosotros llamada enfermedad, el muchacho, el compañero nos dejó un día para someterse al desafío de su vida. No recuerdo la fecha ni el momento con exactitud, en que partió, pero si recuerdo el vacío que provocó, paso mucho tiempo, un mes, dos meses, no recuerdo con exactitud, pero sí paso mucho tiempo, por eso cuando regresó, recuperado, fue un alivió, una alegría enorme, la familia estaba nuevamente reunida, Dios, nos había regresado, a nuestro querido Enrique.
Enrique Soto Núñez, nació en Valparaíso un 20 de Marzo de 1954, hincha de Colo Colo y aún en la actualidad puede mostrar sus dotes de gran futbolista el cariño que despertó en el curso no fue menor, es quizás por eso que nadie se atrevió a lastimarle llamándolo Soto, no, el fue, y será siempre nuestro Sotito, quizás una demostración masiva de cariño y respeto a quien a tan corta edad nos enseño que pese a su delgada figura había logrado derrotar a ese monstruo llamado enfermedad, producto de nuestras cortas edades, no nos preocupamos de su recuperación, lo más importante, es que la pichanga, recuperaba su goleador el crack estaba de vueltas, la pelota nuevamente volvía a rodar en alegría.
Para dar inicio al tocadiscos le solicité a Enrique que me pidiera la canción más importante de su vida, primero pensó en “ le llamaban Charly”, pero luego se acordó de la canción que de verdad le traía de seguro más recuerdos. “Detalles”, la canción del brasilero Roberto Carlos, compuesta junto a su hermano Erasmo y que publicaran el año 1971.
Tocadisco_ESoto (Para leer la entrevista haga click en tocadisco y encienda sus parlantes, paciencia, puede demorar unos segundos)
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